Con lo sencillo que parece hacer un bizcocho, para mucha gente es un gran problema, ya que les resulta complicado que la masa adquiera al final la esponjosidad y la 'subida' de la masa tan características de los bizcochos.
Pero es muy fácil si se siguen unas pequeñas instrucciones. Ante todo, elegir siempre una buena receta y seguir paso apaso sus instrucciones. De nada sirve poner a la masa 2 huevos (porque a lo mejor no tienes más) cuando te indican que hay que añadir 3, porque luego, viene el desastre. Y así, un montón de engaños que luego hacen que el bizcocho no esté bueno.
Primero, hay que saber que la masa del bizcocho necesita aire, para ésto habrá que batir la masa con varillas, muy importante. Se puede batir con las varillas de la batidora o batirlo a mano, ya que las varillas hacen que entre aire. Después, los huevos también hay que mezclarlos muy bién y a la hora de añadir la harina, si se tamiza primero, se conseguián mejores resultados.
Y ya está. No hay más secretos. Y respecto a la levadura, hay que poner la que te indiquen, poruqe no por poner más, va a subir más la masa. Hay que mezclar y batir bién.