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Analicemos a Heidi
Enviado por primera vez el dia y hora 13/09/2007 16:47:20 por carolh .

Analicemos por un momento la famosa serie infantil. ¿Alguien se ha parado a pensar, por un momento, como narices se llamaba el abuelo de Heidi? El apellido si se sabe, Sr. Hessel, pero si alguien logra averiguarlo, por favor que escriba un comentario, porque es igual de misterioso que el nombre de la madre de Marco.

Dediquémonos un momento a analizar a este viejo de los Alpes, uno de los personajes más carismáticos de la televisión, después de Chanquete. Este hombre tiene una vida muy oscura. Una de las cosas que nos hace pensar en ello es cómo se las puede arreglar con su pensión de jubilado (porque seguro que tiene 'taitantos') para mantener a una nieta pequeña y un chalet en la sierra de las montañas de los Alpes (dónde una casita, por muy pequeña que sea, te cuesta un ojo de la cara).

Otra de las cosas que llaman la atención era la tremenda depresión que acarreaba el hombre antes de la llegada de Heidi. No es de extrañar cuando nadie se acuerda de tu nombre y te llaman 'el viejo de los Alpes'. Con esta depresión, el pobre hombre tenía que ahogar sus penas en leche de cabra en la taberna del pueblo, porque por esa zona el alcohol no se conocía. Y luego, claro, sube a pie toda la cuesta superempinada de la montaña hasta tu casa con el colocón de leche que llevas encima.

Pero dónde ya no dudamos del lado oscuro de este viejo, es cuando leemos atentamente la letra de la canción, dónde nos damos cuenta de que nos están mandando un mensaje subliminar. Aquí, llegamos a la conclusión de que el abuelo era el camello de su nieta y que ésta fumaba porros sin parar.
Primero: 'Abuelito, dime tú, que sonidos son los que oigo yo', o Heidi tenía un problema de oído o estaba tan mareada que le tenía que preguntar a su abuelo que era lo que oía y eso que el pobre hombre estaba peor que ella.
'Abuelito, dime tú, ¿porqué en una nube voy?', aquí se demuestra que la pobre criatura estaba supercolocada y tenía alucinaciones.
'Dime porqué huele el aire así', ya estamos seguros de su colocón.
'Dime porqué yo soy tan feliz', y ésto ya nos lo confirma, al comprobar su estado de euforia.

Por lo que, queridos lectores, nunca os fieis de nadie cuando os den algo a probar, ni aunque sea tu querido abuelito.